Saltar al contenido

Calculadora de calorías diarias

Con tu peso, altura, edad, sexo y nivel de actividad estimamos cuántas calorías gastas en un día normal. Es un punto de partida para ajustar, no una cifra exacta.

Sexo

Cómo calculamos tus calorías diarias

Lo hacemos en dos pasos. Primero estimamos tu metabolismo basal, la energía que gastas en reposo, con la ecuación de Mifflin-St Jeor:

  • Hombres: 10 × peso (kg) + 6,25 × altura (cm) - 5 × edad (años) + 5
  • Mujeres: 10 × peso (kg) + 6,25 × altura (cm) - 5 × edad (años) - 161

Después multiplicamos ese resultado por un factor que representa tu nivel de actividad. El producto es tu gasto energético diario total: las calorías que, según la fórmula, mantendrían tu peso estable.

Nivel de actividadQué significaFactor
SedentariaTrabajo sentado y poco o ningún ejercicio1,2
LigeraEjercicio suave de 1 a 3 días por semana1,375
ModeradaEjercicio moderado de 3 a 5 días por semana1,55
AltaEjercicio intenso de 6 a 7 días por semana1,725
Muy altaEntrenamiento duro a diario o trabajo físico exigente1,9

Un ejemplo con números

Un hombre de 30 años, 80 kg y 1,80 m: 10 × 80 + 6,25 × 180 - 5 × 30 + 5 = 800 + 1125 - 150 + 5 = 1780 kcal de metabolismo basal. Si hace ejercicio moderado, su gasto diario estimado es 1780 × 1,55 = 2759 kcal.

Con esa cifra, la calculadora le da tres objetivos:

  • Mantener el peso: 2759 kcal, su gasto estimado.
  • Perder peso: 2259 kcal, es decir, 500 kcal menos.
  • Ganar peso: 3059 kcal, 300 kcal más.

Para una mujer de 25 años, 60 kg y 1,65 m, el metabolismo basal es 600 + 1031,25 - 125 - 161 = 1345 kcal. Si es sedentaria, su gasto sería 1345 × 1,2 = 1614 kcal; con actividad moderada, 2085 kcal.

Por qué usamos Mifflin-St Jeor

La ecuación se publicó en 1990 a partir de 498 adultos sanos de 19 a 78 años, con peso normal y con obesidad, a los que se midió el gasto en reposo por calorimetría indirecta. En una revisión sistemática de 2005 que comparó las cuatro ecuaciones más usadas en la práctica clínica, fue la más fiable: acertó con un error inferior al 10 % en más personas que las demás, tanto con obesidad como sin ella. El propio estudio original comprobó que las ecuaciones de Harris-Benedict, mucho más antiguas, sobrestimaban el gasto medido en un 5 % de media.

Eso no la convierte en exacta. La misma revisión advierte de errores apreciables en casos individuales y de que las personas mayores y algunos grupos étnicos estaban poco representados en los estudios. Si quieres ver cómo cambia tu cifra con otra fórmula, en metabolismo basal la comparamos con la de Harris-Benedict.

El punto débil: el nivel de actividad

El factor de actividad es una convención, no una medición, y suele ser la mayor fuente de incertidumbre del cálculo. Piensa en una semana normal, no en la mejor, y si dudas entre dos niveles, elige el más bajo y deja que la báscula te corrija.

Además, no es la única escala que existe. El informe de la FAO, la OMS y la Universidad de las Naciones Unidas sobre necesidades de energía clasifica los estilos de vida según el gasto total dividido entre el metabolismo basal: de 1,40 a 1,69 para una vida sedentaria o de actividad ligera, y de 1,70 a 1,99 para una vida activa. Comparados con esa escala, los factores más bajos de esta calculadora, 1,2 y 1,375, son prudentes: con ellos es más fácil quedarse algo corto que pasarse.

Para quién no sirve

  • Adolescentes en crecimiento. La ecuación se desarrolló con adultos, y durante el crecimiento las necesidades son otras.
  • Embarazo y lactancia. Las necesidades de energía cambian y conviene valorarlas con tu matrona o tu médico.
  • Enfermedades y algunos tratamientos. Los problemas de tiroides, las enfermedades que hacen perder masa muscular o los fármacos que afectan al apetito pueden desviar mucho el resultado.
  • Deportistas con mucha masa muscular. La fórmula usa el peso total, no la masa magra, y puede quedarse corta.

Cómo usar la cifra

Tómala como punto de partida. Come durante dos o tres semanas cerca del objetivo que elijas y observa tu peso, siempre en las mismas condiciones. Si no cambia como esperabas, ajusta en pasos de 100 a 200 kcal. Si tu objetivo es ganar peso, el razonamiento es el mismo al revés: empieza con 300 kcal más y comprueba la tendencia antes de subir.

Recalcula cuando tu peso cambie de forma apreciable: un cuerpo más ligero gasta menos. Los modelos de Kevin Hall y su equipo muestran que el peso responde despacio a un cambio sostenido de lo que comes: tarda alrededor de un año en recorrer la mitad del camino hasta su nuevo equilibrio, así que lo que funciona el primer mes no funciona igual al sexto. En la calculadora de déficit calórico explicamos cómo afecta esto al ritmo de pérdida, y en la de proteínas, cuánta necesitas para conservar músculo mientras comes menos.

Inserta esta calculadora en tu web

Puedes insertar esta calculadora gratis en tu web o blog. Copia el código y pégalo como HTML en tu página; el cálculo se mantiene actualizado.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas calorías necesito al día?

Depende de tu tamaño, tu edad, tu sexo y lo que te mueves, así que no hay una cifra única. Como referencia, con la fórmula que usamos, un hombre de 30 años, 80 kg y 1,80 m que hace ejercicio moderado gasta unas 2759 kcal al día, y una mujer sedentaria de 25 años, 60 kg y 1,65 m, unas 1614. Introduce tus datos para obtener tu propia estimación.

¿Qué nivel de actividad debo elegir?

Piensa en una semana normal, no en la mejor. Si trabajas sentado y entrenas dos o tres días, lo más probable es que encajes en actividad ligera. Si dudas entre dos niveles, elige el más bajo y comprueba durante dos o tres semanas cómo responde tu peso: la báscula corrige mejor que cualquier factor.

¿Por qué se restan 500 kcal para adelgazar?

Es una convención práctica. Según la regla clásica de 7700 kcal por kilo, un déficit de 500 kcal diarias equivale a unos 0,5 kg por semana al principio. La pérdida se va frenando con el tiempo porque, al pesar menos, gastas menos. En la calculadora de déficit calórico puedes elegir 300, 500 o 750 kcal y ver el ritmo inicial de cada opción.

¿Tengo que sumar las calorías que quemo haciendo ejercicio?

No. El ejercicio ya está incluido en el factor de actividad que eliges. Si además sumas lo que marca tu reloj o la máquina del gimnasio, lo contarías dos veces y sobrestimarías tu gasto. Si un día haces mucho más de lo habitual, puedes comer algo más, pero la referencia debe ser tu nivel de actividad medio.

¿Es exacto el resultado?

No, y ninguna calculadora puede serlo. En una revisión sistemática, la ecuación de Mifflin-St Jeor fue la que más veces se acercó al gasto medido, con un error inferior al 10 %, pero con desviaciones apreciables en algunas personas. A eso se suma la incertidumbre del factor de actividad. Úsala como punto de partida y ajústala según cómo cambie tu peso.

Fuentes

  1. Mifflin MD, St Jeor ST, Hill LA, et al. A new predictive equation for resting energy expenditure in healthy individuals. Am J Clin Nutr. 1990;51(2):241-7.
  2. Frankenfield D, Roth-Yousey L, Compher C. Comparison of predictive equations for resting metabolic rate in healthy nonobese and obese adults: a systematic review. J Am Diet Assoc. 2005;105(5):775-89.
  3. FAO, WHO, UNU. Human energy requirements. Report of a Joint FAO/WHO/UNU Expert Consultation. FAO Food and Nutrition Technical Report Series 1. Roma: FAO; 2004. Capítulo 5.
  4. Hall KD, Sacks G, Chandramohan D, et al. Quantification of the effect of energy imbalance on bodyweight. Lancet. 2011;378(9793):826-37.